jueves, 9 de marzo de 2017

Carta a mi hija que quiere ser #médica

Tengo una hija que quiere ser médica y dice que quiere ser médica de familia, como yo, porque hago muchas cosas diferentes, tengo el reconocimiento de los pacientes y soy una persona reconocida en la comunidad donde vivo, aunque dice que trabajo demasiado y que se decidirá por ser ginecóloga en la sanidad privada. Quizás no sabe que con cualquiera de las elecciones seguirá siendo médico, con todo lo que conlleva.

Quiero decirte hija, que ser médico es una profesión noble y humanista que se ejerce con vocación. Porque médico no es solamente aquella persona que está autorizada legalmente a ejercer la medicina, sino que lo hace con humanidad, conocimiento cientifico-técnico y vocación de servicio a los demás, no es sólo llevar una bata blanca limpia, sino manchártela por el contacto íntimo de tus pacientes.
Como médico influirás en la comunidad que te rodea para mejorarla, serás si te identificas como tal, alguien al que tengan en cuenta en sus opiniones, por eso siempre deberás guardar las normas éticas y de comportamiento de nuestro código y deberás dar ejemplo público de hábitos y vida saludable.
Debes saber que te perderás muchos momentos con la familia y amigos, mientras tu estás estudiando para tu grado, examen MIR o cuando estés de guardia. Que te llamarán desde tu casa por que tu hijo tiene fiebre mientras tu atiendes a los hijos de los demás por ese motivo. 
Serás bien recibida en las casas y te rodearán muchos conocidos al saber que eres un médico, pero deberás identificar quienes son los amigos y quienes se acercan a ti por interés.
Verás la vida de forma diferente que los demás, comprenderás que la muerte es parte de la vida y que a veces sólo la separan una milésima de segundo, un instante, una coincidencia, un lugar. 
Deberás estar al lado de personas que sufren y mueren, y tendrás que tragarte tu pena, a veces tendrás que llorar a escondidas para que no te vean tus compañeros. Se paciente con ancianos, niños y personas necesitadas de tu ayuda. Podrás, como médico, entrar en las casas de la gente y notarás a veces, como tu sola presencia alivia al enfermo.
Tendrás que acostumbrarte a realizar multitareas, con continuas interrupciones y te verás obligada a lidiar con desafíos desconocidos. Tendrás obligatoriamente que tomar decisiones rápidas que pueden afectar a la calidad o cantidad de vida de las personas que atiendes.
En los tiempos que corren muchos pacientes y algunos médicos, se han separado, y ya no están en el mismo bando, te intentarán separar los objetivos, los registros, los tiempos, las excusas... pero no olvides nunca que tu sitio siempre está al lado del paciente. Se habla de medicina defensiva como una forma habitual de atender pacientes, en vez de acompañar a los pacientes durante el curso de su enfermedad, si tienes que elegir al tomar decisiones entre quien te contrata y tu paciente, elige siempre a este último.
El contacto íntimo con personas que sufren, a veces hará que enfermes de una desgaste profesional o burnout, mantén los pensamientos positivos, confía en ti, haz ejercicio físico (si es posible ve en bici al trabajo), se perfeccionista pero haz la vista gorda de vez en cuando.
Los tiempos han cambiado, cualquiera con acceso a internet te discutirá sus síntomas, siempre respóndele como médico, con ciencia, evidencia y experiencia, no lo hagas como cualquier dr. google. Utiliza siempre la información que te de el paciente para aprender y sacar conclusiones, él es el que más sabe de su cuerpo.
Si eliges ser médica sabiendo todo esto, se feliz ejerciendo tu profesión, intenta hacerlo siempre bien, cuando tengas que decir "no" hazlo de forma razonada y sin sentir remordimiento.
Cuando te toque ver morir a la primera persona en el ámbito profesional, ten calma y recuerda que tu eres una de las últimas caras que verán.


sábado, 4 de marzo de 2017

#Bicicleta y disfunción erectil. ¿Qué hay de cierto?

Como médico que va al trabajo en bicicleta, haciendo una media de 3 avisos y/o urgencias domiciliarias diarios, desplazándome además por el pueblo en bici para otras actividades y que lo llevo haciendo desde hace más de 20 años, tengo algo que decir desde la evidencia científica y la experiencia sobre la bicicleta y su relación con la disfunción eréctil o impotencia (dificultad para mantener una erección del pene, que permita relaciones sexuales durante un periodo de al menos tres meses):


Beneficios de montar en bicicleta:
En primer lugar y de forma general debo decir que hacer ejercicio es sano y mejora la función sexual, tu cuerpo segrega hormonas que te hacen sentir mejor, el cerebro se oxigena más y te permite pensar con más facilidad.  
El ciclismo en particular es un modo bastante popular de quemar calorías de forma aeróbica y de fortalecer la musculatura de las piernas, previene la artrosis, sobre todo de rodillas, mejora el tono muscular, ayuda a perder peso, fortalece la capacidad pulmonar, mejora la salud cardiovascular, reduce el estrés, mejora el sistema inmunológico. Los vasos sanguíneos aumentan su flexibilidad, la formación de la placa de ateroma aparece con menos frecuencia y disminuye el riesgo de una calcificación de las arterias. El ciclismo es una de las actividades ideales para las personas que sufren dolor de espalda. Pedalear es uno de los mejores antidepresivos.

Uso de la bicicleta:

Un 69% de la población española admite que no monta en bicicleta, según datos de la primera encuesta realizada por Demoscopia sobre el uso de la bicicleta en España. Del tercio que va en bicicleta, un 48% reconoce coger la bicicleta al menos una vez al mes y lo hace más bien por diversión para hacer ejercicio moderado. A diferencia de otros países europeos como Suecia y Alemania donde las condiciones climáticas no son tan favorables como en España, el uso de la bicicleta es casi tres veces superior con un porcentaje de uso del 73 y 79 por ciento, respectivamente. Incluso en España las regiones que tienen un mayor número de usuarios de bicicleta son los del norte centro (44,3%) – Navarra, La Rioja, Euskadi y Cantabria - y Asturias y Galicia (35%) a diferencia de Madrid (25,5%) y Canarias (10,3%) que tienen los niveles más bajos de usuarios.

Estudios:
  • Algunos investigadores han descubierto que algunos ciclistas varones desarrollan daño en el nervio pudendo, el nervio principal del periné, y la arteria pudenda, que envía sangre al pene y relacionan el uso continuado de la bicicleta y la impotencia o disfunción eréctil.
  • La prevalencia de disfunción eréctil es superior entre los ciclistas que entre otros deportistas: Por ejemplo 4,2% en ciclistas frente a 1,1% en corredores.
  • En otro estudio, se halló una relación entre el hábito de montar en bici y una producción menor de esperma. Por otra parte, un 40% de los que admitieron andar en bicicleta con frecuencia tenían mala movilidad de sus espermatozoides, una cifra alta si se le compara con el 23%, de aquellos que no ejercitaban.
  • El estudio más grande en esta temática, realizado por unos investigadores del University College London, se evaluaron los datos ofrecidos por 5282 ciclistas de sexo masculino, donde debieron informar de si padecían disfunción eréctil, si se les había diagnosticado infertilidad o si habían tenido cáncer de la próstata. Para evaluar los resultados se les clasificó de acuerdo al tiempo que pasaban semanalmente practicando ciclismo: menos de 3.75 horas, entre 5.76 y 8.5 horas y más de 8.5 horas. Montar en bicicleta más de 3 horas por semana era un riesgo relativo independiente (RR = 1,72) de moderada a severa, de disfunción eréctil.
  • Una asociación entre el ciclismo y la disfunción eréctil se ha descrito anteriormente, pero hay escasos datos que examinen esta asociación en una población aleatoria de hombres. Tales datos incorporarían los ciclistas con variados tipos de conducción y otros factores. Los datos del estudio Massachusetts Male Aging se utilizaron para examinar la asociación entre el ciclismo y la disfunción eréctil. El montar en bicicleta menos de 3 horas por semana no se asoció con disfunción eréctil y puede ser beneficioso. El montar en bicicleta 3 horas o más por semana pueden estar asociado con la disfunción eréctil. Los datos revelaron que puede haber una probabilidad reducida de disfunción eréctil en los que viajan menos de 3 horas por semana y la disfunción eréctil puede ser más probable en los ciclistas que viajan más de 3 horas por semana. Se necesita más investigación basada en la población para definir mejor esta relación.
Mecanismo de acción:
  • La disfunción eréctil o impotencia relacionada con el ciclismo es provocada por una presión intensa en el perineo.
  • El mecanismo está hipotéticamente relacionado con la interacción con el piloto, el sillín de la bicicleta en la interfaz perineo-silla de montar. 
  • El entumecimiento del pene y la contracción excesiva genitales son señales de advertencia de que puede haber demasiada presión en el perineo.
  • Cuando uno se sienta en una bicicleta durante largos períodos de tiempo, el asiento ejerce presión sobre la zona que se extiende entre el ano y el pene.
Modificaciones que hay que hacer:
  • Cuando se nota dolor o entumecimiento en el área entre el recto y el escroto, hay que dejar de conducir por un tiempo.
  • Bajar la parte delantera del sillín, eso alivia la presión sobre el pene mientras se conduce. Instalar un asiento más amplio o más acolchado, que distribuye la carga mejor en el perineo. Cambiar el sillín de la bicicleta de uno con nariz que sobresale a un asiento sin nariz, cambiar la postura a una posición más vertical, y la inclinación de la silla hacia abajo cambiar el material de la montura por uno de gel.
  • Las piernas no deben estar completamente extendidas hasta el final del recorrido del pedal. Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas para soportar peso sobre ellas. Hay que ponerse de pie cada 10 minutos o menos para estimular el flujo de sangre. Apoyarse sobre las piernas cuando se va por cualquier superficie desigual como las vías del ferrocarril, elementos del camino con piedras. Usar las piernas como amortiguadores.
  • Puede recorrer distancias más cortas, bajarse del asiento cada 10-15 minutos durante 30 segundos, encontrar un asiento cómodo y obtener una bicicleta de tamaño adecuado.
  • No se aconseja dejar el ciclismo por miedo a la disfunción eréctil, si ésta existe probablemente sea temporal y reversible.
Conclusiones:
  • La mayoría de los expertos estarían de acuerdo en que los beneficios para la salud del ciclismo, son mayores que los perjuicios.
  • Los datos actuales son insuficientes para apoyar la hipótesis de que el ciclismo es un factor de riesgo para la impotencia. 
  • Se reveló que hasta la fecha, no existe evidencia suficiente para atribuir una relación causal simple entre montar en bicicleta y disfunción eréctil, ni para refutar esta relación. Existe la necesidad de una mayor investigación para determinar si el ciclismo es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de la disfunción eréctil. 
Mi experiencia:
Llevo más de 20 años cogiendo la bici para ir al trabajo, hacer avisos, visitas domiciliarias y otras actividades lúdicas y he observado más beneficios que detrimentos para mi salud general, por montar en bicicleta. En este pueblo donde ejerzo la mayoría de la población va en bicicleta y consultan por cualquier causa, no lo hacen con frecuencia por disfunción eréctil, no he observado un exceso de casos de disfunción eréctil en pacientes sin otras patología como diabetes o enfermedades vasculares.

video

Ir al trabajo en bici:
  • Es un medio de transporte que no genera contaminación, no consume combustible, aminora el calentamiento global y produce menores niveles de ruido, al ser silenciosa.
  • Permite ejercitarse todos los días sin necesidad de ir al gimnasio.
  • Si vas al trabajo en bici todos los días puedes perder un promedio de 5 a 9 kilos en un año
  • 20 bicicletas estacionadas ocupan aproximadamente lo que un coche

  • Urology. 2015 Apr;85(4):725-30. doi: 10.1016/j.urology.2014.12.034. Epub 2015 Feb 12. Bicycle riding and the bedroom: can riding a bicycle cause erectile dysfunction? Michiels M, Van der Aa F. 
  • March 1, 2011. Volume 95, Issue 3, Pages 1025–1030. Physical activity and semen quality among men attending an infertility clinic. Lauren A. Wise, Sc.D. 
  • J Sex Med. 2005 Sep;2(5):596-604. Bicycle riding and erectile dysfunction: an increase in interest (and concern). Huang V, Munarriz R, Goldstein I. 
  • Int J Impot Res. 2001 Oct;13(5):298-302. Does bicycling contribute to the risk of erectile dysfunction? Results from the Massachusetts Male Aging Study (MMAS). Marceau L, Kleinman K, Goldstein I, McKinlay J. 
  • BICYCLE RIDING AND ITS RELATIONSHIP TO THE DEVELOPMENT OF ERECTILE DYSFUNCTION. The journal of urology.September 200. Volume 172, Issue 3, Pages 1028–1031. JOHN A. TAYLOR III, TZU-CHEG KAO, PETER C. ALBERTSEN, RIDWAN SHABSIGH 
  • Dr Elna McIntosh, Health24 and Dr Denis Cronson, Men's Clinic International 
  • La bicicleta: Una medicina sobre ruedas. Ingo Froböse 
  • Benefits of cycling. http://www.nhs.uk/livewell/fitness/pages/cycling.aspx (consultado 1/03/2017) 
  • PLAN INTEGRAL PARA EL USO DE LA BICICLETA. Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Sevilla, 14 de Mayo de 2.007

jueves, 23 de febrero de 2017

Los médicos experimentamos la vida de forma diferente

Hay personas que sienten y tienen una actitud diferente ante la vida, por ocupar un puesto, vivir una circunstancia vital señalada, estar en un lugar explícito en un momento concreto o simplemente tener una profesión determinada.
Los médicos somos una de esas profesiones que experimentamos la vida de forma diferente porque:
  • Vemos el milagro de la vida cuando nace un bebe, somos testigos de la alegría de sus padres y el amor que llena la habitación.
  • Estamos frecuentemente presentes cuando mueren personas y a veces nos encontramos a su lado y en contacto físico con ellos, transmitimos las malas noticias de la enfermedad o la muerte de alguien y vivimos de cerca el sufrimiento de sus familiares y amigos, siendo frecuentemente implicados en ese proceso de duelo.
  • Somos la mayoría de las veces portadores de buenas noticias, de los informes médicos (si son benignos los tumores o si la citología o la analítica no tiene nada malo).
  • También a veces tenemos que informar de malas noticias, informamos a personas de que tienen una enfermedad grave, o empatizamos con los familiares al decirles que su madre, padre, hermano o hijo tienen una enfermedad terminal.
  • Somos además los primeros en saberlo, incluso si en el vientre de una madre tiene un niño o una niña.
  • Nuestros pensamientos de frustración, éxitos, culpa, tristeza, referidos a nuestra labor, mayoritariamente los digerimos en privado, porque no suelen ser comprendidos en otros ámbitos, por eso nos atribuyen conversaciones monotemáticas al reunirnos.
  • Llegamos a oír las historias de la gente, sus miedos, sus problemas más íntimos. Nuestros pacientes confían en nosotros.
  • Tocamos partes del cuerpo, olemos los olores íntimos, vemos zonas restringidas, oimos ruidos personales, todos de otras personas que no están en nuestro ámbito cercano pero que son nuestros pacientes.
  • A veces no dormimos en toda la noche, porque nos dedicamos a cuidar a los demás.
  • Consumimos nuestro tiempo dedicado a los demás, más allá de nuestro tiempo retribuido. 
  • Llegamos a aliviar el dolor, reducir el miedo y tranquilizar, quizás no siempre, pero sin duda más a menudo que la mayoría de personas, y lo hacemos sólo con nuestra presencia al lado del que sufre, con nuestra escucha activa, con el contacto físico sensible, con una simple mirada a la cara de la persona que nos busca.
  • Y a veces, también nos olvidamos de cuidar de nuestra propia salud.
Hay un montón de cosas que los médicos llegan a sentir que las demás personas nunca aprecian, por eso quizás los médicos experimentan la vida de forma diferente.

Texto basado y traducido libremente de este blog: http://www.kevinmd.com/blog/2016/08/doctors-experience-world-differently.html






viernes, 17 de febrero de 2017

La equidad de la sanidad pública, en mi pueblo

Sandra, Ana y María son tres amigas de mi pueblo, que tienen una enfermedad similar, aquí solo se puede acceder a la sanidad a través de la pública, yo soy el médico de cabecera de las tres.

Sandra es la mujer de un funcionario del estado, le presta sus servicios sanitarios MUFACE, ha venido a verme porque sigue con el dolor lumbar irradiado por la pierna izquierda en la región metamérica L5 desde hace tres meses, no tiene déficit neurológico, pero es cada vez más molesto, le he puesto tratamiento correcto tanto farmacológico como fisioterapéutico en casa, pero no mejora del todo. Me ha insinuado ya en dos ocasiones que si la derivo al traumatólogo para que le pida una Resonancia Magnética, tras explicarle los riesgos y beneficios ha decidido ir. Con MUFACE ha podido elegir al traumatólogo, este con mi informe le ha solicitado la Resonancia Magnética con un diagnóstico similar, corroborado con la prueba de imagen, le ha prescrito fisioterapia en una clínica, todo ello en menos de 10 días.

Ana tiene un dolor en una mano con pérdida de fuerzas de la misma, por la historia clínica y exploración le he diagnosticado un síndrome de túnel carpiano, tras algunos tratamientos con empeoramiento del cuadro clínico he tenido que enviarla al especialista de segundo nivel, le tarda la cita un mes y medio. Tras dos días vuelve a la consulta para comentarme que le han informado en la calle, de lo que tiene que hacer para adelantar la cita. Trae tres opciones para que yo la asesore y elija una: - "que le de la baja laboral y la mutua la llamará para hacerle las pruebas y la operará si es necesario y lo hará antes que por el seguro", o que -"puede ir a la consulta privada del especialista y luego 'la mete' "antes para hacerle las pruebas", también me ha indicado "que si yo quiero y con un papel mío, su prima que es auxiliar, puede adelantarle la cita con el especialista del servicio donde trabaja". Yo le aconsejé que la que a ella le venga mejor y sea más rápida, así lo hizo y en poco tiempo, ha sido visitada y solicitado pruebas complementarias, está en resolución su enfermedad.

María tiene un dolor en el hombro izquierdo desde hace 4 meses, es un dolor que se irradia por metámeras C6 y C7, la historia clínica, la exploración y las pruebas complementarias (RX) que le he practicado me han llevado a hacer un diagnóstico de presunción de afectación de raíz nerviosa C6, le he puesto tratamiento correcto según protocolos, pero persiste, en determinadas situaciones como conducir, le impide hacer su vida normal. He decidido enviarla al raquiólogo para descartar una hernia de disco, la cita tarda casi dos meses, en ese intervalo ha empeorado y me ha dicho que se va a hacer la RM de forma privada para que yo interprete los resultados, también me ha comentado de paso que se va a hacer un seguro privado, porque sus amigas ya se han hecho la RM, como dispone de dinero se lo hará, así evitará las largas listas de espera de la sanidad pública, aunque dice que sus profesionales son excelentes.

Manuel es un trabajador manual, sin empleo actualmente, también paciente de mi cupo, tiene un dolor irradiado por territorio S1, que según clínica sospecho una hernia discal, tras derivarlo al segundo nivel asistencial (en mi centro de salud los derivamos a medicina física y rehabilitación) y hacerle pruebas de imagen (RM) se confirma el diagnóstico, ha sido derivado al tercer nivel asistencial (neurocirugía), donde la lista de espera alcanza casi un año, ha ido en varias ocasiones, por su cuenta, a urgencias hospitalarias, he hablado con gestoría de usuarios para adelantar la cita, pero me han dicho que sólo podrán adelantar la cita si tiene síntomas de alarma y que entonces lo derive a urgencias.

Son situaciones reales con nombres ficticios de mi consulta. Quisiera que atendiesen a mis pacientes según su enfermedad y lo antes posible, o por lo menos con la misma diligencia que lo hacen cuando concurren las circunstancias mencionadas, y esto no ocurre, si no que intervienen a veces connotaciones económicas, laborales, políticas, amiguismos y otras que nada tienen que ver con las razones clínicas.
Me pregunto a veces ¿porqué estas diferencias? ¿quizás alguien quiera alimentar el número de usuarios de la sanidad privada?

martes, 7 de febrero de 2017

Solicitud de recetas médicas por WhatsApp. ¿tú que opinas?

Seguramente la primera respuesta que me vais a dar es no, pero quiero que leas esta entrada y lo entiendas, luego querría que me dejases tu opinión en los comentarios.
Como sabéis los que me conocéis, llevo muchos años conviviendo en el mismo pueblo que lo hacen mis pacientes, estos como es lógico, tienen casi todos mi número de teléfono privado, como yo tengo el del fontanero, electricista, cura, alcalde, mecánico y otros miembros de la comunidad donde vivimos.
Algunos en un principio me hacían alguna consulta banal o administrativa, de forma moderada. Yo les contestaba cuando me parecía, sin urgencia y nadie me apremiaba.
En una ocasión hace algún año un paciente me solicitó una receta de largo tratamiento a través del WhatsApp, no podía desplazarse y era un medicamento que hacía falta receta médica, vive en otro pueblo aunque sigo siendo su médico de cabecera, accedí ya que lo vi razonable y no alteraba, a mi criterio, ninguna norma ética.
Esta práctica se fue haciendo más frecuente y mis pacientes en épocas de dificultad para encontrar citas disponibles para recetar, me enviaban un mensaje: "Buenos días, ¿me podría usted recetar mi medicación crónica? es que no hay citas hasta dentro de 5 días".
Entonces comprendí que la tecnología fácil, al alcance de mis pacientes, iba por delante de nuestra historia de salud digital.
Envié un día un mensaje de difusión a los pacientes de los que disponía el teléfono, porque ellos me lo había facilitado, donde les recomendaba que si necesitaban medicación crónica (antidiabéticos, antihipertensivos, medicamentos para cardiopatía isquémica, anticoagulantes, etc) y no podían asistir a la consulta o querían evitar acudir a ella, me mandasen un WhatsApp con el texto: año de nacimiento (en cifra del paciente) y "solicito recetas", yo les contestaría una vez estuvieran recetadas, con la palabra "recetado". Por mi parte, para que conste oficialmente, lo anoto en la historia clínica en motivo de consulta como "Receta WhatsApp" y los añado en mi lista de pacientes del día en consulta administrativa.
Cuando lo he comentado a compañeros de mi misma categoría profesional, argumentan: "no facilitar el teléfono a los pacientes", "en que tiempo del horario lo harían" que algunos lo hacen ya o lo han hecho por correo electrónico, incluso me han recomendado que lo haga a través del correo corporativo, que tiene más privacidad.
Yo les argumento siempre lo mismo: 
  • "Mi teléfono lo tienen todos", por tanto mi WhatsApp
  • Hago la receta cuando puedo tranquilamente, el consultorio está muy cerca de mi casa
  • Los pacientes usan poco el correo electrónico o no lo hacen, o no lo tienen tan a mano como el WhatsApp
  • En cuanto a la privacidad contesto siempre igual, a veces me consultan cosas relacionadas con la medicina en los bares o cosas íntimas en medio de la plaza, o me hacen consultas médicas en medio de un desfile de carnaval. 
  • Además es un mecanismo que beneficia a mis pacientes, me resulta cómodo a mi y es eficiente para el sistema público de salud, por tanto, lo seguiré haciendo hasta el momento en que alguna App móvil del tipo de "salud responde" integre la receta electrónica de forma segura dentro de la Historia de salud digital, o que me lo prohíban expresamente mis superiores con argumentos sólidos.




jueves, 26 de enero de 2017

La muerte de un niño y la incertidumbre del médico

Los médicos lidiamos de forma habitual con la enfermedad y la muerte, dos de los cuatro jinetes del apocalipsis, que representan: la guerra, la enfermedad, el hambre y la muerte.
Todos los galenos pasamos horas con la enfermedad, o lo que es lo mismo al lado de nuestros pacientes enfermos, muchos vemos morir habitualmente personas, pero te gradúas emocionalmente de verdad cuando un niño muere en tus brazos, en ese momento puedes perder tu rumbo como médico, te enfrentas al verdadero estrés de la medicina real, echas de menos no ser omnipotente para poder salvarlo y piensas que todo tus años de aprendizaje han sido en vano, la incertidumbre se apodera de ti para siempre.
La muerte de un niño es la muerte de la vida. Los niños aunque estén muy enfermos siempre tienden a vivir, al igual que los ancianos tienen predisposición a la muerte. Cuando infante y anciano caminan sobre la misma línea, la línea de la vida, si hay un desequilibrio sobre ella, los críos permanecen en el lado de la vida mayoritariamente, las personas de edad, en cambio, suelen despeñarse hacia el lado de la muerte.
Nunca se olvida cuando te toca y está presente durante toda tu vida profesional, es una de las peores situaciones que puede presenciar un médico.
Padecía un cáncer infantil terminal, el hospital estaba a mas de 100 kilómetros, lo único que hice fue llamar por teléfono al pediatra del hospital para que me dijese la dosis de morfina adecuada para quitarle el dolor, el niño acabó muriendo en casa, fue una elección.
Me preavisaron por teléfono durante una guardia, traían un niño que se había atragantado, estábamos preparados, una oleada de adrenalina recorría mi cuerpo, lo recibimos e iniciamos maniobras de RCP, pero todo fue inútil, esta vez se decantó hacia la muerte, en la sala de espera estaban sus padres esperando mi veredicto.
He visto a muchas personas en el momento en que la vida abandona su cuerpo, pero cuando esa visión es la de un niño, nunca te deja, la recuerdas siempre y es entonces cuando tu certidumbre de la medicina desaparece.

The doctor, 1891. Sir Luke Fildes
Tate Gallery. Londres