martes, 6 de septiembre de 2011

Propuestas para un nuevo curso: omeprazol

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Una de las claras propuestas y compromisos para este año para con mis pacientes es seguir formándome en farmacología a través de fuentes independientes y sin fines comerciales. a través de fuentes veraces que me proporcionen información independiente.


Existen numerosos blogs de farmaceuticos al respecto como la Sala de Lectura de El Rincón del Sísifo (Carlos Fernández Oropesa), Hemos Leido (con Marisol Galeote y un equipo de magníficos profesionales que mantienen un blog a pesar de los ataques indiscriminados al servidor) El Comprimido (desde las Illes Balears con Cecilia Calvo) y e-Panoramix (con Ana Rigueira luchando contra los inconvenientes tecnológicos).

Además el número de APXII, una iniciativa de profesionales de atención primaria que se está desarrollando durante el año 2011, ha dedicado su entrada de agosto a la industria farmaceutica. (¿Se puede estar en la trinchera sin llenarse de barro hasta las rodillas?).

A todos ellos tengo el placer de conocerles personalmente en numerosos eventos, a todos les sigo por twitter y leo sus blogs con avidez en cuanto me salta el aviso de RSS que han publicado algo nuevo.

Últimamente leo cosas del omeprazol en todos ( ¿será casualidad? ) y ha coincidido con mi tarea personal de evitar llamarle “protector” ya que sigo diciendo que ese nombre de superheroe-salvador-de-la-humanidad no le pega.

Mi decálogo respecto al omeprazol será el siguiente:

1.Usaré el omeprazol, como cualquier otro medicamento, siempre que esté indicado.

2.No utilizaré el omeprazol, al igual que cualquier otro medicamento, en el caso que no exista una indicación demostrada.

3.Lucharé con todas mis fuerzas para desterrar el nombre de “protector”.

4.Informaré de sus potenciales efectos secundarios (¿por qué el omeprazol es el único medicamento del que mis pacientes no se han leído el prospecto?¿por qué no me saben decir ninguno de sus efectos secundarios?, ¿por qué es el único que nunca les sienta mal? ¿será porque le llaman protector… y un protector NUNCA es malo?).

5.Corregiré siempre la creencia que “hay que tomarlo porque ya se toman muchas pastillas”. Precisamente si se toman ya muchas NO hay que tomar una más si no es necesaria.

6.No lo utilizaré en jóvenes, aunque tomen una antiinflamatorio, si no es necesario. Además si el antiinflamatorio no es gastrolesivo y viene inducida la prescripción, me tomaré la molestia de fotocopiar el informe e informar al responsable de mi centro de seguridad del paciente (¿acaso no someten a un riesgo potencial a alguien que no necesita un medicamento y se le prescribe?).

7.Si es necesario y no tienen razón lucharé. Están claras las indicaciones de los bloqueantes de la bomba de protones como tratamiento de la gastritis, úlcera péptica y gastropatía por antiinflamatorios. Si mis compañeros no las recuerdan, prometo una sesión docente.

8.Todo lo escrito para el omeprazol es extensivo a todos los “prazoles”, incluso con más energía al ser menos eficientes aún.

9.Aunque la consulta duré más tiempo, aunque cuesta algunos enfados con algunos pacientes, intentaré, en la medida de lo posible, ir retirando todos los tratamientos no necesarios durante este año.

10.Gritaré esta proclama a los cuatro vientos.

Incluso hay países en los que se vende en grandes almacenes y en envases familiares.

Cada vez entiendo menos al ser humano….

Suscribo estos principios totalmente Angel López Hernanz, enlaces:
 
Uso prolongado de IBP como causa de arritmias, tetania y/o convulsiones
 
..."Y ¿NO ME RECETA USTÉ UN PROTECTÓ"?

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