miércoles, 14 de septiembre de 2011

Todo incluido,.. creo que me recuerda algo

Este fin de semana, he estado en un hotel todo incluido, no había tenido experiencia previa al respecto.
Tras la guardia del jueves salí hacia allí. Era un hotel cuatro estrellas, con las habitaciones amplias, hasta ahí todo bien. Cuando llegó la hora de comer, había mucha gente haciendo cola para entrar a uno de los comedores, una vez dentro había gran cantidad y variedad de platos, muchas de las personas no cogían lo que iban a comer, se servían para que les sobrara, de hechos en muchas mesas había platos con comida para comer tres personas con lo que allí sobraba, algunos comentarios decían " es que yo lo he pagado y si no me lo como, lo pierdo".....
Hubo una situación curiosa que me produjo un "deja vu", había una abuela con un nieto pidiéndole al camarero una combinación de zumos, el camarero le dijo que uno de los zumos no lo tenía, pero le ofreció otro parecido, la abuela le advirtió, bueno si no le gusta lo deja y me pone usted otro, si no me voy al otro bar que allí quizás lo tengan
Hasta aquí ¿os recuerda algo a los que pasáis consultas en Atención Primaria?.
 Durante los intervalos entre comidas, había bares que daban sin tregua bebida y comida gratis, siempre estaban abarrotados, se pedía sin control, los más listos se colaban de los demás sin respetar turnos,  los escasos camareros que servían sudaban, y se les veía la cara de estrés, en el que parecían estar insertos, (me recordaban a mí, los días de masificación de la gripe y resfriados en el centro de salud) las bebidas de marca en las que había que pagar un suplemento, tenían polvo, en un bar en el que no había que esperar turnos porque había que pagar un suplemento, estaba casi vacío.
Los administradores del hotel tenían bien planteados los servicios, en los bares de acceso libre, pocos camareros para que se acumulara mucha gente esperando, en los sitios de acceso libre si podían poner un suplemento lo ponían; por ejemplo en el jacuzzi, había que comprar un gorro de 2.5 euros, con eso limitaban el acceso.
Todo lo anterior fomenta claramente el alcoholismo y la gula.
En fin, un fin de semana divertido, como aquello me recordaba en ciertos momentos mi consulta, casi hice un estudio de la prevalencia de  obesos y adictos al alcohol que existían por allí.

Quizás como dice mi mujer tenga deformación profesional.

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