sábado, 5 de noviembre de 2011

Consulta médica en el bar del pueblo

Lo bueno de ser médico de pueblo es que a veces puedes hacer diagnósticos mientras tomas un café, ya me ha pasado en varias ocasiones, en un bar donde voy coincidiendo con pacientes masculinos de edad, es un bar de hombres, ¡no es sexista, es de pueblo!, van algunas mujeres por la mañana, aunque no es lo habitual.

Un día diagnostiqué a un paciente, mientras tomaba él un vaso de vino blanco, una anemia que resultó ser después un sangrado oculto intestinal por una malformación arteriovenosa de un hombre de mediana edad, que no acudía nunca por la consulta por sus ocupaciones laborales y que  posteriormente requirió transfusión sanguínea.

Otro día y en el trascurso de los días observé como un hombre rudo del campo y fumador le cambió la voz y se quedó afónico, uno de estos días del café me invitó y al entablar conversación le indiqué que se pasara por la consulta por los cambios de voz que tenía siendo fumador, al cabo del tiempo se presentó en la consulta fué derivado al ORL, diagnóstico, lo que pensaba, cáncer de laringe.

En los pueblos igual que los diagnósticos, también los tratamientos ocurren a veces sin cita y en los bares.


2 comentarios:

  1. Nunca dejamos de serlo,en la ciudad tampoco,muchas veces he realizado diagnosticos de bocio en alguna velada

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