martes, 16 de abril de 2013

La televisión tiene otra dimensión

La televisión es un medio de comunicación que magnifica todo lo que se dice o hace, engrandece o denigra a cualquier persona con sólo unos minutos de pantalla, pero es curioso que casi todo el mundo quiere salir en ella aunque sin medir las consecuencias posteriores.

Hace un año tuve la experiencia de tener un equipo de televisión, compuesto por tres personas: un cámara un productor y un editor, y en exteriores una cuarta persona para el sonido. Algunos días estuvieron hasta 24 horas y como mínimo siete horas durante todo un mes completo.

Por tanto puedo decir que tengo alguna experiencia en el tema televisivo y se que cualquier palabra, frase, entrevista, postura corporal, gesto, o forma de comunicación puede ser modificado por parte del editor del vídeo, de forma que el que lo vea pueda pensar una cosa diferente de lo que se grabó realmente,  o simplemente se magnifica  lo que el receptor o televidente escucha o ve, sin ni siquiera tener que tocar el editor nada, solamente colocando la imagen o frase en el sitio oportuno.

Este vídeo puede ilustrar algo.


Pues bien, este vídeo se modificó y se me envió para ver que nos parecía a los protagonistas incluido el paciente antes de la emisión, fue visto y me asesoraron periodistas especializados en salud, de la Consejería de Salud,  me advirtieron de la polémica que podría suscitar, se recortaron algunas frases por que podían afectar al paciente. Son sólo palabras que utilizamos en conversaciones privadas o con pacientes en la consulta o domicilios, sin ninguna importancia en ese momento, pero que oídas en televisión suenan altas.
A todos los que participamos en ellas, incluso los familiares del paciente que no salen en pantalla y que las visionaron antes de hacerse públicas, nos parecieron adecuadas, pero después en televisión levantaron una gran polémica, incluso se hicieron canciones en carnaval este año.



En este "pasodoble" se puede intuir la conclusión de una palabra dicha en TV que utilizada en la calle no suena excesivamente mal, pero que dicha en ella puede "poner en peligro" lo que puede pensar de el componente cultural de un pueblo entero, el resto de España.

Por tanto creo que los médicos sabemos de medicina y que para transmitir lo que sabemos en la televisión debemos dejarnos asesorar por los periodistas especializados en salud, casi hasta en la ultima palabra que utilizamos en esa conversación.
Es conveniente también que los propios médicos controlemos directamente la edición de lo que se va a emitir de nosotros antes de salir en pantalla, a no ser que sea en directo, no como me pasó a mí, que veía todas las imágenes a la vez que el resto de los televidentes, salvando la escena de la fimosis, por la ansiedad que eso crea en las personas que protagonizamos las escenas o a quien representan.

Todo esto viene a colación por el programa Salvados #sobremedicados, en las que un compañero el Dr. Gavilán, dice cosas que todos hablamos a diario en la calle, en los centros sanitarios, son de dominio público y no pasa nada. En cambio en la televisión pueden llegar a multiplicar infinitamente su transcendencia, o simplemente algunas de las palabras o frases suenen en Televisión de diferente manera. Aunque en este caso los intereses económicos, pueden ser otro factor distorsionante de la magnitud de las palabras.

Al final todo vuelve a su cauce y el tiempo y la vida cotidiana diaria nos vuelve a poner a todos en nuestro sitio.

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