lunes, 15 de diciembre de 2014

Caso clínico, como mejorarlo: Dolor de espalda

Paco era un varón cuya edad superaba el medio siglo, había tenido años atrás un ictus que le dejó como secuela una hemiparesia, pero era autosuficiente, caminaba y montaba en bicicleta. A raíz de esa enfermedad abandonó su hábito de beber y fumar además de que su EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) ya le estaba causando restricciones en sus actividades.

Lo vi por primera vez un día en consulta, vino de urgencias por un dolor lumbar derecho, en su historia constaban consultas por ese motivo en múltiples ocasiones con juicios clínicos de cólico nefrítico y lumbalgia, tratamiento IM (intramuscular) y continuar con analgesia.Tras realizar la historia clínica y exploraración descubrí que el dolor era de características inflamatorias, seguí por ello indagando y descubrí que había perdido peso de hasta 6 kilos en un mes, él lo achacaba al dolor, que le había quitado el apetito, tampoco dormía por la noche, se pasaba las noches en los distintos servicios de urgencias de la zona. Cuando seguí investigando descubrí que tenía alteraciones en el hábito intestinal (estreñimiento de reciente aparición y en otras ocasiones heces blandas) también tenía un síndrome prostático (nicturia, dificultad para la micción y poca capacidad de aguantar la orina).
Pero él sólo me estaba solicitando una orden de tratamiento para que el enfermero le pusiera un "calmante", como en otras ocasiones, yo se la dí pero le indiqué que debería ir a su médico de cabecera para estudiarlo.

Al cabo del mes, lo volví a ver en una de mis guardias, de madrugada, seguía igual pero había estado en el urólogo, le había dicho que tenía una HBP (Hipertrofia Benigna de Próstata), le indiqué al familiar que lo acompañaba, que debería ir prontamente al digestivo y le dejé ver la causa: una probable afectación del colon. Pero yo no era su médico, además lo habían visto ya otros médicos y ninguno le había dicho lo que yo, así que por su expresión vi que no me haría mucho caso.
Lo llegué a ver una tercera vez y entonces lo envié a urgencias hospitalarias, con juicio clínico de dolor lumbar persistente de características inflamatorias, allí le dieron el alta con indicación de estudio por su médico de cabecera. Otro día, también en el UCCU (Unidad de Cuidados Críticos y Urgencias) lo volví a derivar a urgencias hospitalarias, esta vez con un informe redactado con los síntomas, los signos que había detectado y mi juicio clínico, las veces anteriores que ya había ido a diferentes servicios hospitalarios, en esta ocasión le hicieron las pruebas complementarias necesarias durante su ingreso, que llegaron a la conclusión de carcinoma de colon con afectación renal por proximidad, durante su postoperatorio falleció por una peritonitis fecaloidea.


¿Que deberíamos haber hecho desde Atención Primaria en este caso clínico, para mejorar la atención sanitaria recibida por Paco?:

  1. Conocimiento adecuado del tipo de dolor: este post de la Dra. Herraiz nos puede orientar de forma escueta: Dolor inflamatorio VS mecánico: ¿sabes diferenciarlos?
  2. Aceptar cada paciente de urgencias con una perspectiva diagnóstica nueva y revisar desde el principio la semiología del paciente, aunque se tengan en cuenta las anteriores visitas médicas.
  3. Necesidad de disponer de una agenda de derivación desde atención primaria a especializada, sin necesidad de pedir favores, que evite tener que derivar a urgencias hospitalarias.
  4. Hacer correctamente la derivación, en este caso a urgencias hospitalarias:
    1. Filiación del paciente
    2. Antecedentes familiares, personales y reacciones alérgicas en su caso (consta en la Historia Digital)
    3. Enfermedad actual por la que se deriva con los signos detectados (masa abdominal palpable en vacío derecho), evolución, si existe del signo descrito.
    4. Diagnóstico de sospecha, si se tiene.
    5. Motivo por el cual se envía a urgencias hospitalarias (disipando dudas del colega que recibe al paciente). Ejemplo: "lleva varios meses con síntomas pero ha comenzado recientemente con dolor que sugiere proceso oncológico, que puede comprometer próximamente su vida".
  5. Comunicación empática con el paciente y la familia, para hacerlos entender la necesidad de hacer un estudio más amplio por los signos detectados.
  6. Informar a sus familiares de pruebas de cribado: Cribado del cáncer colorrectal

1 comentario:

  1. Interesante artículo, me guardaré este blog a favoritos y de vez en cuando le echaré un vistazo pues me ha sorprendido por la calidad. Nosotros aunque desde un punto de vista más ligero tambien pubicamos sobre estos temas en Estiramientos de espalda
    Feliz 2015!

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