viernes, 30 de junio de 2017

El certificado médico, un súperpoder

Me asombro del poder que tiene un certificado con la firma del médico, es realmente uno de los súperpoderes otorgados por la sociedad a los médicos.
Los certificados médicos son documentos privados oficiales, asimilados a documentos administrativos, y con un valor reforzado penalmente, que expiden médicos colegiados a los ciudadanos, para el cumplimiento de deberes y obligaciones públicas, o el acceso a beneficios o disfrute de derechos. (CGCOM).
Hace años los médicos certificábamos en documentos oficiales un estado de salud y una defunción, esta oficialidad de los certificados se ha perdido y ahora nos solicitan informes médicos en cualquier papel que lleve nuestro nombre y número de colegiado o código numérico personal (CNP). 
En los actuales modelos de certificados médicos en cualquier papel, aunque si es un modelo P-10 mejor, no existe ningún sistema que permita la comprobación de la identidad del médico firmante del certificado, ni tampoco existe la garantía de que el certificado médico sea íntegro, ni de que haya sido realmente firmado por el médico que aparece reflejado en el mismo. Aunque el informe médico y el certificado son cosas distintas ambos tienen por finalidad acreditar un estado de salud y ambos se expiden a petición del paciente. 
La norma ético-deontológica establece que el médico sólo certificará a petición del paciente, de su representante legalmente autorizado o por imperativo legal. Además, ha de especificar qué datos y observaciones ha hecho por sí mismo, y cuáles ha conocido por referencia, advirtiendo al paciente en el caso de que el contenido de su dictamen pudiera derivarse algún perjuicio para él.

Recomendaciones para la elaboración de estos documentos:

  • Su contenido debe girar en torno al estado de salud constatado del paciente.
  • Nunca se ha de certificar sobre lo que no se haya observado o comprobado personalmente y se debe evitar la exageración en los síntomas o secuelas.
  • Cuando se incluyan datos referidos por el paciente pero no constatados personalmente se debe hacer mención expresa a que esa referencia proviene del paciente.
  • Se ha de describir con exactitud y rigor lo constatado utilizando expresiones precisas y prudentes.
  • Se han de omitir comentarios personales y, por supuesto, no se han de recoger valoraciones personales sobre la situación personal o familiar del paciente.
  • En resumen: ha de expresar lo estrictamente necesario y nada más.
Es verdad que la sociedad ha otorgado a la clase médica el poder de "certificar" o "informar médicamente", pero este poder puede llegar a límites inverosímiles teniendo que "certificar" cosas increíbles como comprobaréis en los siguientes párrafos.
En las últimas semanas he debido certificar:
  • Defunciones y estados de salud en certificados médicos oficiales expedidos por los colegios de médicos, estos cuestan en dinero lo que cobran los colegios de médicos al expedirlos. 
  • Bajas/altas laborales en pacientes que por enfermedad no pueden asistir a su trabajo, o en pacientes que entran en un trabajo no habitual y temporal y que no pueden realizar, por lo que me solicitan una baja laboral.
  • Informes que me han solicitado, en los últimos meses y que unas veces los he realizado y otras no, según me inspire mi superpoder de emitir informes:
    • Informe del estado de salud para reconocimiento de pensión de incapacidad.
    • Informe de que un anciano está vivo para poder cobrar la pensión.
    • Informe de que capacitación física y psíquica para realizar un trabajo.
    • Informe de enfermedad para justificar no ser seleccionado como jurado o no ser seleccionado para mesas electorales.
    • Informe del ayuntamiento para ayuda domiciliaria en un papel editado pare ello.
    • Informe para una ausencia escolar por enfermedad de un menor, para esquivar el programa de absentismo escolar.
    • Informe de todos los medicamentos que toma para viajar a otras comunidades autónomas.
    • Informe de ausencia educativa por enfermedad, para poder realizar otro día un examen.
    • Informe por enfermedad para poder sellar el cartón del desempleo que se había olvidado.
    • Informe para poder faltar al trabajo porque está enfermo y no quiere la baja ya que es de corta duración.
    • Informe para poder utilizar zapatos diferentes a los del trabajo.
    • Informe para poder aplicar biocidas por parte de un agricultor.
    • Informe por enfermedad para justificar el no haber podido ir a un viaje y le devuelvan el dinero.
    • Informe para no asistir al trabajo por enfermedad de un hijo y  tener que cuidarlo.
    • Informe por estar enfermo gravemente un familiar y faltar al trabajo o solicitar cambio o devolución de un billete de transporte.
    • Informe para poder recetar antipsicóticos, o tiras de glucemia o pañales de incontinencia fecal o urinaria o para estatinas en hiprcolesterolemia familiar.
    • Informe para poder realizar entrenamiento deportivo.
    • Informes para realizar competiciones deportivas de aficionados
    • Informe de que un detenido tiene o no tiene lesiones.
    • Informe de asistencia a consulta.
    • Informe para poder hacer "pipí o caca" en la escuela cuando quiera el paciente y no cuando lo diga el profesor.
    • Informe para no realizar gimnasia en el colegio o instituto.
La lista sería interminable y seguro que muchos de vosotros tenéis más superpoderes de certificación, podéis dejarlos en comentarios.

Enlaces para rellenar certificados o informes correctamente:








2 comentarios:

  1. Lo último que me han pedido (y no he hecho, claro): certificado en el que diga que el asegurado puede hacer una prueba de ultrafondo.

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  2. Siempre hay que tener claro que no estamos obligados a hacerlo

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